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8.10.06

Entre hambre y miedo. Entre sueño y realidad.

Prendí la luz, eran las 06.18hs la puerta estaba cerrada.

Entre dormido. ( Pánico )
Me desayuno con un tsunami en puerta.
Pedíamos ayuda para intentar escapar.
Esos gritos casi mudos, pánico en las miradas, el ruido del agua subiendo por el pulmón de mi edificio y su color mugriento son todo lo que recuerdo, fue un instante.
Eramos pocos los que estábamos unidos tratando de escapar a esa marea asesina.
El recuerdo de mi preocupación, por saber de mi familia, sabiendo que llegaba el fin con mi mujer al lado mío. Eran segundos los que quedaban por vivir, sin recuerdos, ni glorias fue llegando el
aguEKFO¡PJR (#TEAmOOOOO)(*&/%$#$/&p;ap;p*EEIiii(#&*(/$#$%/&*eEæ_#MIAMORRR#$%/*&#$%/&*(*&/%$#!..
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Entre dormido. ( Horror )
A veces mis segundos de irrealidad saben por donde atacar.
A veces mis miedos saben por donde atacar.
Mis ojos se abrieron y ese recuerdo vino a mi mente queriendo levantar mi cuerpo de mis sabanas transpiradas.
Maldita sea ese cosquilleo corporal, ese nanosegundo antes de intentar levantarme y esa percepción de lo que viene.
De nuevo el horror de no poder moverme, de que mi cuerpo se encuentra completamente paralizado, el miedo a perder por completo el control de todo.
Me encuentro mirando hacia la puerta completamente abierta y gritandole para que me ayude, pero se que es irreal, se que ocurre dentro de mi. Se que la puerta la había dejado cerrada. Se que tiene que llegar a su fin.

Entre dormido. ( Miedo )
Era una avenida larga pero muy angosta, tenia locales tan altos como edificios. Ibamos en un auto El y yo, fumaba benson and hudson mientras alardeaba su éxito, un remisero miraba por el retrovisor buscando complicidad en algo. El miedo aumentaba a medida que pasaban los segundos. Mi miedo aumentaba a medida que iba sabiendo que mis pesadilla me estaban generando un miedo interno sin argumento alguno.

Entre dormido. ( Miedo )
En una senda lindera a las vías del tren íbamos un séquito de personas muy a la moda caminando hacia unas galerías adentradas en la estación del tren.
Mi desesperación de búsqueda aumentaba a medida que desconocía lo que buscaba.
Era un mundo feliz, al menos esa chica con gafas blancas daba la seguridad de estar viviendo un mundo de paz.
Seguía sin saber que hacer, pero mi miedo aumentaba.
Simplemente me fui de aquel mundo sin saber porque, pero mi miedo seguía atormentandome a medida que pasaban los segundos.

Entre dormido. ( Preocupación )
Lo vi, estaba frente de mi moviendo los ojos de un lado para el otro.
Mi progenitor no paraba de mover los ojos, era una sensación de mareo y de enseñanza.
Estábamos ahí en aquel jardín de corto plano, casi medio, pero se podía observar la belleza de aquel verde amarillento y el grito de LOS OJOS!
Me fui de allí comenzando a tenerle miedo a mis ojos, a mi supuesta visión de la actual realidad que estaba viviendo.

Entre cansado. ( Hambre )
La noche del sábado había llegado a su fin, el aburrimiento entre cigarros y energizantes y mis ojos que ya no deseaban el acentuado brillo de la mac me encaminaban hacia mi aposento.
El deseo de una ultima experiencia de adrenalina me llevo directo a la cocina. Aquel pedazo de milanesa que sobro de la cena seria mi ultima alegría de la noche. El recuerdo de épocas de cerdadas me llevo a untar la milanesa entre Sancor queso por salut (untable) y un sobrante de fiambrin acorralados por dos cuadrados de pan lactal.
Ya adentrada en mi, el alma de aquella vaca resentida seguro buscaría venganza por su muerte.
Recogí a Antonia que estaba dormida en el sillón camuflado, entre y cierre la puerta del cuarto. Daniela dormía tan cómodamente que parecía que vivía sola, su cuerpo dominaba el 80% de la cama.
Luego de 3 vueltas por toda la gran variedad que ofrece Cablevisión decido dormirme, decido entrar al mundo irreal, al mundo donde mis ojos miran hacia arriba, donde descansa mi mente, aquella que me domina en cada segundo de mi vida.

Cerré la puerta, eran las 04.58hs, apague la luzZZzZZzZZzzZzzZZzZz





1 comentario:

Anónimo dijo...

Llego de la habitacion donde no puedo cerrar los ojos... las paredes lisas y lo sordido de mis actitudes no me dejan dar paso a ese maravilloso sopor que me saca de la realidad de lo que soy... me tengo que seguir sufriendo un rato mas.Camino al living y me hundo en el sillon, solo quedan ojos, caso los canales los mato uno a uno y al final no me queda mas que decepcion y el aire nocurno...fragante, lleno de libertad y promesas que una persona de las que viven detras de las ventanas, como yo, no puede vivir. cada vez mehundo mas y mas y derepente llega, por que realmente uno no puede dormir a menos que este dormido y el sueño no se llama.viene y se impone.
estoy corriendo por una avenida llena de gente tallada, piesas meramente... se que si sigo por aca voy a llegar a los barrios bajos, despues a la reja y a la desolacion. un mero reflejo de lo que realmente es todo... corro por una calle aledaña y llego a los suburvios. en una esquina de casas blancas estan todos mis amigos grandes pero tacitamente infantes jugando con unas botellas de agua y unos camioncitos de madera, no me dicen mucho. me doy vuelta y mas alla del acantilado vo la ciudad y a las nubes negras que se avalanzan sobre todo. por entre las nubes se acerca El y trae podredumbre y pestilencia que se precipita por las venas de la ciudad y la invade por dentro... para cuando la gente la vea ya va a ser tarde, vicimas silenciosas que sin saberlo ayudan con su movimiento a que la vizcosidad verde drene hasta las veredas y les moje los talones. Yo impotente me miro las manos....estan frias... son grandes y parece que pueden hacer cosas... pero no se mueven, el panico me toma y me lleva a pensar que si yo veo lo que pasa probablemente sea tarde y me lleva a pensar que no hay peor traicion que la que se provoca a uno mismo... uno siempre se anula... en ese momento me despierto y es de dia... todo es gris y guardo un par de ibuprofenos para el dolor de cabeza de la tarde, tengo l cuello duro y me duelen las encias de rechinar los dientes durante la noche... por un segundo pienso ver por la ezquina del ojo algo verde que corre por los caños del cableado del departamento... pero no me importa por que el sueño era una cosa pero en la realidad yo se que esa invasion paso hace mucho tiempo. me meto en el ascensor y me hundo en el sumbido de los motores... el del ascensor, el del colectivo, el de mi ser dormido... a lo lejos se escucha los ruidos de los engranajes... me llaman a ser lo que soy... quizas mañana a la noche no tenga que correr y por un momento deje esta realidad para estar n el aire fragante del otro lado de la ventana.